Los alumnos de secundaria celebran Sant Jordi.

publicado a la‎(s)‎ 25 abr. 2013 7:05 por Webmaster Consolación
En Capadocia —región que cambia de nombre según el lugar donde se explique— había un dragón que atacaba al reino. Según Wikipedia, muertos de miedo, los habitantes decidieron entregarle cada día dos corderos al dragón para satisfacer su hambre y que no atacase la villa. Pero cuando los animales empezaron a escasear se decidió enviar a una persona —escogida por sorteo— y un cordero. Aquella familia que veía cómo un miembro era devorado por el dragón recibía, a cambio, todo tipo de riquezas como compensación.

A partir de aquí, hay dos versiones de la leyenda: por un lado, que el pueblo se cansó de que ningún miembro de la familia real fuera enviado y que por tanto debía ser la princesa quien fuera devorada y, por otro, que un día fue la princesa la escogida por sorteo para acompañar al cordero. Sea como fuere, de camino hasta la cueva del dragón, la princesa se encontró al caballero Jorge y éste, matando al dragón clavándole su espada, la rescató. De la sangre que brotó del cuerpo sin vida del monstruo nació una rosa roja que el caballero le entregó a la princesa.

El rey ofreció al caballero todas las riquezas a imaginar, pero él prefirió que se repartieran entre los habitantes del reino. Además, se construyó una iglesia en su nombre, de la cual brotaba un agua milagrosa que era capaz de curar a los enfermos.

Por eso, en Cataluña y en partes de la Comunidad Valenciana es costumbre cada 23 de abril que los hombres regalen rosas a las mujeres, como si de un caballero y una princesa se trataran. Ellas les regalan un libro, recordando el enterramiento y fallecimiento respectivamente de dos grandes de la literatura europea, Cervantes y otro hispanoamericano, Inca Garcilaso.

Nuestros alumnos realizaron su particular homenaje escribiendo poemas y fragmentos del Quijote en la pizarra, recitando y dibujando lo que su imaginación les sugería sobre aquello leído.

2012-2013 A063 Sant Jordi



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